martes, 12 de junio de 2018

EL I.C.C. CULMINA EL MACUTILLO 2018

UN RECORRIDO POR LA SIERRA DE ESPUÑA 
Y MORRÓN DE TOTANA

1ª ETAPA. SÁBADO 9 DE JUNIO DE 2018

El sábado 9 de junio fue la fecha acordada para poder cumplir con uno de los ritos anuales del Club, la celebración del Macutillo o salida de dos días con noche intermedia llevando los bártulos en un pequeño macuto sobre la espalda de los ciclistas.

El grupo de ciclistas en Mula


El grueso de los expedicionarios partieron del Tomelloso en  el Fiat de Malaño y en dirección a Mula (Murcia) donde les esperaba Giuliano Martinelli para unirse a la tarea. Así fue como el Bar Salazar sirvió de punto de concentración y arranque de esta primera etapa en la que participaron los ya mencionados además de Fontaine, Bernard y Petrosian. Con el habitual horario vespertino de salida sobre las 12:30 del mediodía tomaron la salida por una carretera muy transitada y algunas dudas iniciales hasta tomar una comarcal que los llevó lejos del tráfico automovilístico pero a costa de un firme resquebrajado y áspero. 

La tónica se mantuvo durante toda la travesía en un continuo sube y baja de pendientes no muy pronunciadas pero suficientes para poner a prueba la resistencia y aguante de los ciclistas y sus diferentes estados de forma. El clima era propicio dado que las nubes tapaban parcialmente el sol e incluso amenazaba una lluvia que nunca llegó a desatarse.

Pedaleando por la Sierra de Espuña


En ese ambiente fueron transcurriendo los kilómetros hasta que cercanos a la única población, Giuliano no pudo más y exclamó:
- ¡¡Hasta aquí!!
Fue la sentencia innegociable de que había que parar para descansar y reponer fuerzas pasadas las dos de la tarde y sin otro panorama que los pinares que rodean la vetusta carretera serrana. La imagen ilustra como pocas el momento, que no ha sido el primero ni el último en la filosofía del I.C.C.

Bocadillo frugal en la cuneta


Pero como todo tiene su compensación, al poco rato llegaron a la localidad de Zarzadilla de Totana, un pequeño pueblo en la ladera de la sierra, con calles empinadas, una fuente natural de agua cristalina en la parte alta y un bar acogedor atendido por una joven rubia, guapa y dispuesta a agradar en todo momento que sirvió una ronda de cervezas de marca regional y unos cafés para completar el avituallamiento realizado en pleno campo. Y ello mientras una acartonada inglesa departía entrometidamente en la conversación con un tono torpe y beodo y un constante acompañamiento de palmadas en la espalda de Fontaine que estuvo a punto de replicarle con la misma vehemencia.

En Zarzadilla de Totana


Fortalecidos por la reconfortante parada, los ciclistas enfilaron la segunda parte de la etapa bordeando la Sierra de Espuña en su cara sur y en dirección a Aledo y Totana antes de llegar finalmente a Alhama de Murcia donde estaba previsto el alojamiento. Eran las 18:30 horas cuando localizaron el Hotel Los Bartolos, en el centro de la población alhameña.

Panorámica de la Sierra de Espuña


La expedición fue recibida por una recepcionista rubia de imagen controvertida mientras otras dos señoras de parecida apariencia hacían entrada en el local antes de que se distribuyeran la habitación para dos y un apartamento anexo para los tres restantes y las bicicletas en otro local cercano.

Cena en el Bar Duna de Alhama


Alhama es un población media con diversos locales y plazas ajardinadas que permitieron pasear, buscar lugar para la cena gracias a un asiduo de las terrazas, llamado Juan Pedro, que recomendó un lugar cercano a la zona comercial llamado "Duna", con variedad de carta con precios trampa, el España-Argelia de fútbol televisivo y la celebración simultánea de un cumpleaños de una joven en una de las mesas contiguas. La estampa de la España total en vivo y en directo, una vez más.

La joven celebrando su cumpleaños


El remate consistió tomar un refrigerio final en la misma terraza donde Juan Pedro permanecía imperturbable junto a su tribu,  después de haber contemplado momentáneamente una velada músical en un auditorio cercano repleto de público, en el que se tarareaban temas de remota actualidad como "Maruja limón". 




DATOS TÉCNICOS

ITINERARIO: MULA - Ermita del Niño - Zarzadilla de Totana - La Sierra - Aledo - Totana - Ermita de San Eulalia - ALHAMA DE MURCIA.

DISTANCIA: 86 KM.

TIEMPO DE PEDALEO: 4 H 14' 55''

VELOC. MÁXIMA: 57 K/H.

VELOC. MEDIA: 20 K/H.



2ª ETAPA. DOMINGO 10 DE JUNIO DE 2018


Anticipándose al horario marcado por el Club, Petrosian y Fontaine tomaban un suculento desayuno en la cafetería del Hotel Los Bartolos antes de que el resto del equipo de ciclistas apareciese a la hora convenida para proceder a la ingesta matinal.


Angel Luis y Malaño en la Fuente del Hilo



Con la dureza de la etapa anterior en las piernas y conscientes del reto que aguardaba, los ciclistas emprendieron la marcha alrededor de las diez de la mañana en dirección al Morrón de Totana, cumbre montañosa que representaba el objetivo a cubrir en este Macutillo 2018.


Nada más arrancar en la misma puerta de Los Bartolos se inclina el trazado, que irá creciendo a medida que pasen los kilómetros para gozo de los amantes de estos retos de cuya presencia se tuvo un ejemplo inmediato al ser adelantados por un pelotón de no menos de cuarenta ciclistas que tomaban la misma dirección como ejemplo de que ese recorrido está destinado a probarse y que los ciclistas abundan en el mismo como se indicaba en un acertado cartel advirtiendo de su presencia y de la necesaria distancia de seguridad. 
Fontaine y Petrosian en
Collado Bermejo

La inclinación del terreno y el estado del firme, de nuevo áspero y agrietado, no permitían sino una marcha acorde con las posibilidades reales que supuso recorrer diez kilómetros en una hora antes de llegar al primer descanso, conocido como Fuente del Hilo. Un ciclista habitual de la tierra llamado Angel Luis, se unió a la cómoda marcha del grupo y les acompañó indicando lugares, desniveles y descansos. En la segunda parte de la subida, que finalizaba en Collado Bermejo, se despidió para bajar por la otra cara hacia su pueblo en Totana. Sugirió que los kilómetros anteriores recordaban los Lacets de Montvernier franceses e incluso el mismísimo Alpe D'Huez. De lo que no hay duda era de su dura y espectacular belleza.

Finalmente, tras el descanso de Collado Bermejo, el grupo afrontó los últimos seis kilómetros hasta la cumbre visitable, pues a partir de ahí una valla impide el paso hasta lo que hoy es un recinto militar fuertemente custodiado. El reto estaba conseguido y as imágenes lo ratifican.

Ante el recinto militar
del Morrón de Totana


La bajada suele ser incómoda y más si, como Bernard, tienes problemas de espalda que se acentúan por la tensión de la posición y la frenada. El desvío hacia El Berro y Gebas marcó una nueva subida no tan intensa en duración y finalmente fue en este último lugar donde se hizo una parada para valorar las fuerzas antes de la meta en Mula, mientras se reponía agua en un chiringuito también tomado por guiris. No hubo acuerdo para el menú por lo que se decidió emprender el tramo final de unos veinte kms. pasando por Aledo y llegar de nuevo al Bar Salazar que los acogió como si fueran de la propia familia. Y allí se dio paso a la celebración final con platos sobrios pero sabrosos, las cervezas de rigor y un vino "Carreño" de los que mejor encajan en estas circunstancias.

Comida final en el Bar Salazar


Giuliano Martinelli se despidió del grupo, de nuevo sin aclarar si la despedida es para la ocasión o para su continuidad sobre la bicicleta. Los demás emprendieron el viaje de retorno hasta sus destinos manchegos con la hora ajustada a las previsiones y el convencimiento del deber cumplido un año más.

DATOS TÉCNICOS

ITINERARIO: ALHAMA DE MURCIA - Fuente del Hilo - Collado Bermejo - Morrón de Totana - El Berro - Gebas - Pliego - MULA

DISTANCIA: 73 KM.

TIEMPO DE PEDALEO: 4 H 47' 14''

VELOC. MÁXIMA: 50 K/H.

VELOC. MEDIA: 15 K/H.


Plano del recorrido de las dos etapas


lunes, 7 de mayo de 2018

UN PASEO POR LA JARA

Panorámica del embalse de Azután desde el viaducto

Rememorando lo acaecido hace ahora doce años, allá por octubre de 2006, he vuelto a La Jara. Esta vez acompañado por mi entrañable amigo Jesús, al que recogí en su casa de Villamuelas, donde pude saludar a Bea y a su hijo Lukas, al que llevaba tiempo sin ver y al que encontré con un aspecto imponente, fuerte y atractivo mientras prepara una dura oposición a bombero con ánimo y resolución.

Cartel anunciador de la Vía Verde
 en Calera y Chozas

Se nos hizo ameno el viaje hasta Calera y Chozas, punto de arranque de la Vía Verde, ferrocarril frustrado que pretendía unir Talavera de la Reina con las vegas altas del Guadiana. Y hasta nos despistamos en el inicio por llegar al punto de partida en el polideportivo y no en la antigua estación que es realmente su origen. Pero, superado el intrascendente despiste, nos adentramos en uno de los recorridos más estimulantes que pueden elegirse durante esta fecunda y florida primavera.

Jesús entre bicicletas con la nieve de Gredos al fondo

A lomos de dos ejemplares de ciclos de paseo, una clásica Peugeot, sólida y pesada como muestra su acero forjado de años pasados y una Van Moof moderna, con tubos de aluminio y luces de led que se recargan en cualquier puerto USB, ¡lástima que no se recarguen también los ciclistas!.

Justo descansa junto a su Van Moof

A ritmo de cómodo paseo, con la única dificultad de un incesante viento lateral que fue en aumento en ambas direcciones y un desnivel progresivo a la ida, fuimos apurando la marcha entre la contemplación del paisaje, la amena conversación y las constantes paradas, ora para ver el excelso panorama, ora para escuchar el trino de los diversos pajaritos que celebran la imparable primavera e incluso para observar la huida rauda de un bonito lagarto que cruza la vía como una exhalación. 

Parada en la fuente de la Garrapata

Jesús, gran conocedor de estos entornos desde su paso por Sartajada en la Sierra de Gredos, te invita a momentos de silencio en puro disfrute ambiental, donde los sonidos naturales se imponen a los ecos de la ciudad que se nos queda por un día muy lejos. El pasillo semiasfaltado por un áspero suelo en claro deterioro al lado de una zona de tierras compactadas está orlado por las innumerables plantas silvestres en flor que han estallado con toda su fuerza: predominan las jaras, pero se hacen notar los cardillos, las amapolas, el cantueso, las lilas, las esparragueras, y todo ello en un mosaico espontáneo de sutil belleza.

La vía, la vegetación y los ciclistas

Los ciclistas nos sentimos presa de un gozo especial que nos traslada en volandas sabiendo que no hay meta ni registros competitivos. Cada cartel, cada viaducto, cada señal y cada cruce es una ocasión para parar y contemplar, para saber, para intentar quedarnos con sensaciones que serán difíciles de repetir. Nuestra carga de mochila y bocadillo, con un bidón de agua y la mínima herramienta se hace liviana cuando no acechan otras exigencias.

El Tajo corre con espléndido caudal

Superamos el embalse de Azután por el impresionante viaducto que lo salva, mientras divisamos el Tajo con un caudal más amplio de lo que cabría esperar y tras el viaducto comienza el ascenso hacia Aldeanueva de Barbarroya que es el primer y último pueblo que encontraremos junto a la vía. Después llegamos al apeadero de Pilas (Km. 25) convertido ahora en granja de perdices y que es la antesala de entrada al reino de la pizarra, la jara y los túneles. Allí decidimos finalizar el recorrido de ida por cuestiones de tiempo y otras obligaciones.

Cruzando el viaducto

La comida al abrigo de la señal y utilizando los toscos bancos de madera del apeadero nos reconforta como si de grandes manjares se tratase. Jesús comparte sus tomates y ambos nos tomamos el añorado bocadillo que, a la postre, será la única comida más sólida de la excursión. Con Jesús hay complicidad en la conversación, en las acciones y en el ritmo de la jornada. Como era de esperar, saca también a escena un libro de Don Agustín, "Ramo de romances y baladas" para recitar mientras tomamos la frugal colación y así aumenta nuestra sana increencia hacia cuanto nos rodea. Quien se atreve a ser dogmático después de conocer el romance de "Los dos milicianos y la señora" y advertir el perverso influjo del Duque de las Canalladas.

Apeadero de Pilas,
parada para comer y regresar


Iniciamos, pues, el retorno, ahora con el perfil descendente y el viento variable, que unas veces nos lanza y otras nos retiene. Como la vida misma. Pero las cifras no engañan y el satélite nos muestra al final los datos de lo acaecido y cómo aumentaron la velocidad y la cadencia y bajó el tiempo. Nos cruzamos con  pocos compañeros de camino, lo que dice bien del día elegido y llegamos a Calera y Chozas a hora adecuada para acompañar un café reconfortante en el bar de la plaza del pueblo. De allí de nuevo a Villamuelas a tomar un refrigerio y charlar un rato en familia con Bea de la experiencia. Regreso final sin ningún contratiempo y a la espera ya de repetir otra salida similar.


Pedaleando entre riscos y floresta

DATOS TÉCNICOS TOMADOS DE LA APLICACIÓN "STRAVA"

DISTANCIA: 47 KMS.
TIEMPO DE PEDALEO: 3 H 08' 09''
AUMENTO DE ALTITUD: 295 M.
VELOCIDAD MEDIA: 15 K/H.
VELOCIDAD MÁXIMA: 34,2 K/H.
CALORÍAS CONSUMIDAS: 537


domingo, 29 de abril de 2018

TITÁN DESERT 2018


Por los vínculos que me afectan al tener a mi hijo Héctor formando parte del equipo de alcazareños que participan en la Titán Desert en el Atlas marroquí, incluyo los relatos que vía Facebook envía Luis El Cuco acompañados de algunas imágenes y que iré añadiendo según avance la prueba.




Titan Desert empezada.
Los 115 km con casi 3000 metros de desnivel de la primera etapa ... a la saca!
Hoy hemos arrancado con dudas al acumular del Viernes a ayer, el día sin dormir por el viaje. Ayer la siesta hizo milagros y esta noche he descansado bien.... a pesar de ir al baño 4 veces.


A las 6 diana y dos horas después a dar pedales. Etapa precisa de montaña con vistas sin igual. Bastante cómodo hoy en mi caso sin acusar el temido mal de altura, que que hemos estado en punto de con más de 2400 metros de altitud. Mi compañero no ha tenido buenas sensaciones desde el principio por la altura creemos.. y por lo tanto el ritmo lo marcaba el. 
Rubén y Fran entraron poco después y con buenas sensaciones ambos .. quintos categoría a falta de las clasificaciones confirmadas.


Mañana etapa la maratón con todo encima .. lo que lleves tendrás en meta para lavarte,cambiarte, dormir, etc
Lo estamos disfrutando, solo ha empezado y queremos ++++**
Pd. Hector y Yo, entramos sobre el puesto 90 general y SEGUNDOS en categoría a falta de confirmar... si es OK a las 8 subiremos al podio esta tarde sres!!!

  

El Cuco de La Mancha .. by Dedert!!
He dicho

jueves, 12 de abril de 2018

AUNQUE SEA DE PENALTI Y EN EL ÚLTIMO MINUTO



La clasificación de ayer del Real Madrid para las semifinales de la Copa de Europa cumple con uno de los deseos del madridismo cuando se vive una situación desesperada, ganar como sea. Esta es la esencia del juego pese a que son discutibles los procedimientos. Ayer se dio esta circunstancia en un partido que se puso cuesta arriba desde el primer minuto aunque yo lo hubiera deseado ante el Barça y en la final.

El Real Madrid acusó la falta de tensión inicial confiado en su ventaja y en el poder intimidatorio del Bernabéu, pero todos estos factores son suposiciones. La Juventus es un equipo experto y luchador con jugadores de contrastada calidad y aplomo. Solo dos madridistas respondieron con la necesaria actitud, Cristiano Ronaldo, cuya voracidad es encomiable, y Carvajal, el mejor de su equipo pese a su impotencia en la lucha aérea con el goleador Mandzukic. Por contra, el último eslabón madridista para defender su ventaja resultó un fiasco. Keylor Navas fue responsable directo de los dos últimos goles juventinos, por mucho que se quieran poner paños calientes a su actuación.

Todo esto nos lleva a reflexionar sobre las posibilidades de un equipo que parecía lanzado hacia la consecución de su 13ª Copa pero que puso de manifiesto su vulnerabilidad con todo a favor, es decir, público y escenario. Por tanto, ya no hay seguridades en lo sucesivo. Cualquiera de sus rivales posibles pueden dejarlo en la cuneta y con ello terminar un año en blanco y no por el color de su uniforme.

También quedó de manifiesto que el fútbol consiste en pequeños detalles cuya resolución nunca podrá quedar en manos de la tecnología. Por más cámaras que hubieran rodeado la escena del penalti, su sanción sería discutida en función de una objetividad imposible de contrastar.


lunes, 9 de abril de 2018

JOSÉ ALCAÑIZ, EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD



Ayer domingo 8 de Abril de 2018 tuvo lugar en Madrid la Media Maratón Movistar en la que participaron más de 20.000 atletas de distintas edades y condiciones y en la que los kenianos Naomi Jebet resultó ganadora con un tiempo de 1 h 09' 56'' y Ezrah Kiprotich Sang ganador con 1 h 02' 37'' El ambiente me resultó familiar al recordarme mi propia participación en el Maratón de Madrid de 1989 en el que participé por primera y única vez.



Pero el motivo de traer esta prueba a mi particular blog deportivo es para resaltar mi admiración, afecto y reconocimiento hacia Jose Alcañiz, ejemplo de voluntad sin límites en su preparación, quitando tiempo a su descanso y haciendo compatible su afición con sus obligaciones laborales diarias, que no son pocas, así como con las familiares, que igualmente son abundantes.


Sin embargo, Jose es tenaz como pocos, discreto y luchador hasta conseguir sus objetivos y sencillo cuando los ha logrado. Desde un punto de vista deportivo representa los valores que todo entrenador desearía en sus pupilos.Hizo un tiempo de 1h 33' a una media de 4' 21'' el kilómetro, lo que no está nada mal para un aficionado, aunque realmente lo importante es ese espíritu de superación que manifiesta a la hora de practicar cualquier modalidad deportiva.


lunes, 26 de febrero de 2018



DERBI COMARCAL EMOCIONANTE

UNIÓN CRIPTANENSE 1 - 0 SPORTING DE ALCÁZAR



En tarde fría pero soleada y gracias a la invitación previa y oportuna de Juan y Sixto, nos dirigimos al Campo "Agustín de la Fuente" de la vecina localidad asistiendo, nada más llegar a sus inmediaciones a un espectáculo que teníamos olvidado: amplia cola de personas para adquirir la entrada. Como es lógico, las gradas registraban un lleno considerable sin llegar a ser completo. Además, es de reseñar que este campo goza de una visión despejada y cómoda desde cualquiera de sus asientos.



Otro dato relevante se produjo cuando aún no habíamos adquirido nuestra entrada y se oyó el rumor, luego confirmado, del gol de los locales, que a la postre determinaría el partido. Se produjo en el minuto 3 y no pudimos presenciarlo. Es la evidencia de la expectación que creó el choque entre dos rivales comarcales que siempre mantienen la rivalidad.



No hubo después gran calidad de juego, con alternativas de dominio y gran igualdad en las disputas de balones que se prodigaron en el espacio aéreo más de lo conveniente. Pero es lo que tienen estas categorías, que salvo algunas excepciones, prima la lucha física y táctica sobre la creatividad y el dominio de la técnica del juego.



No obstante, los minutos finales fueron muy emocionantes, con los alcazareños tratando de lograr el empate y creando las mejores ocasiones que, unas veces el portero, por cierto, nieto de exfutbolista alcazareño, y otras la defensa, también integrada por algún defensor moñigón, hicieron vanos los
intentos de igualar y acabaron con la imbatibilidad del líder. Me agradó también saludar a Jesús Arias, antiguo compañero de equipo en el fútbol local y padre del jugador homónimo de la Unión y exalumno mío en su etapa infantil.



Nuestra ocasional presencia, es para mí un reto, dada la escasa prodigalidad en visitar campos ajenos como espectador y además de con algunos campesinos amigos y exjugadores con los que departimos recuerdos amigablemente, también tuvimos que soportar la presencia cercana de otros energúmenos de grada que no pararon en vociferar a golpes de decibelios laríngeos haciendo poco amena la carga, especialmente cuando repetían sus incesantes muletillas cagüendios o su esperpéntico grito dirigido a los suplentes y técnicos visitantes pidiendo que se metieran en la gorrinera, en alusión al banquillo. ¡País!

EL REINADO DE RONALDO



Hay imágenes cuyo acierto salta a la vista con poco que se le preste atención. Esta de Juanjo Martín en El País es una de ellas. A sus valores propiamente fotográficos, como pueden ser la amplitud del plano contrapicado, la toma en fase de vuelo del futbolista estrella y la perspectiva de todo el estadio abarrotado como telón de fondo de un escenario imponente, hay que añadir el valor simbólico del conjunto que en ella se expresa y que condensa gráficamente lo que viene siendo el Real Madrid de los últimos años. La figura, acrecentada por el plano, de Cristiano Ronaldo en su vuelo celebratorio por encima de resto de sus compañeros, que acuden serios como obligados a rendirle pleitesía por sus goles y su liderazgo. Es lo que resume el estilo de juego y la realidad de este equipo que juega para él y que depende de su brillo, sin el cual todo se oscurece. Solo hay que fijarse en el empequeñecido G. Bale, que cabe entre las piernas del portugués en una metáfora del valor simbólico de ambos.